CATEGORIAS



¿Cómo actuar cuando alguien sufre un coma etílico?

 

El coma etílico es una consecuencia grave por una elevada ingesta de alcohol, que requiere una intervención inmediata. Esta intoxicación se produce cuando la persona tiene entre 2 y 4 gramos de alcohol en sangre y requiere un tratamiento rápido debido a que puede causar la muerte.

El consumo de alcohol tiene un efecto inhibidor en la persona que lo ingiere, por lo que en ocasiones se pierde el control de la cantidad tomada y se puede llegar a este límite tan peligroso rápidamente.

 

Síntomas del coma etílico

 

El alcohol afecta directamente al cerebro, por lo que puede traer consecuencias muy graves tras sufrir una intoxicación de esta magnitud. Al tener una acción tan fuerte sobre los neurotransmisores cerebrales el principal de los síntomas es la pérdida del conocimiento.

Además, el alcohol tiene un efecto depresor sobre el sistema respiratorio por lo que si no se actúa con rapidez se puede correr el riesgo de que la persona sufra muerte por asfixia, pues su respiración bajo estos efectos del alcohol se volverá irregular.

Una elevada ingesta de alcohol también afecta a las funciones motoras, por lo que la persona que sufra un coma etílico sufrirá una incapacidad de movimiento además de una pérdida del tono muscular.

SI el nivel de alcohol en sangre es altamente elevado la presión arterial de la persona sufrirá una disminución, además de que la temperatura corporal caerá y provocará sudores. Por eso una de las recomendaciones al encontrarnos con una persona en esta situación es tratar de mantener la temperatura cubriendola con algún tipo de prenda.

 

Cómo actuar frente a un coma etílico

 

La principal actuación ante un coma etílico es avisar a los servicios sanitarios lo antes posible. Una persona con estos síntomas requiere una intervención inmediata que solo el personal cualificado para ello puede otorgar, por lo que es muy importante que no se piense que esperando se le va a pasar.

Mientras se espera la ayuda de los servicios sanitarios se recomienda acostar a la persona de lado para que no se atragante ni se asfixie. Además es importante comprobar continuamente su pulso y su respiración por si surgen complicaciones y sobre todo cubrir su cuerpo para evitar un descenso elevado de la temperatura.

Una vez en el centro sanitario, los profesionales tratarán al paciente de manera que procederán a su reanimación y rehidratación. Si no hay complicaciones graves se procederá a darle el alta entre las 3 y 6 horas posteriores al consumo de alcohol.

Normalmente no suelen quedar secuelas en los pacientes si el tratamiento y el cuidado previo se ha realizado de forma correcta. Ante una situación así jamás se debe intentar provocar el vómito a la persona pues parte del contenido del vómito puede pasarse a las vías respiratorias produciendo asfixia o neumonía. Tampoco se debe bañar a la persona en agua fría tratando de reanimarla, pues dado que una situación así provoca un descenso de la temperatura, una reacción de tal forma puede provocar hipotermia.

Para comprobar su consciencia y si responde a estímulos jamás se debe tratar de dañar a la persona, dado que además de poder provocarle consecuencias graves, el alcohol actúa como un inhibidor del dolor, por lo que es probable que la persona no reaccione de tal forma. se deben buscar otras vías para comprobar la reacción a los estímulos.

 

Algunos datos sobre la intoxicación etílica en adolescentes

 

El consumo de alcohol en adolescentes se encuentra en constante crecimiento a medida que pasan los años. Cada vez es más habitual el inicio del consumo a edades más tempranas siendo éstos, el colectivo más propenso a sufrir esta intoxicación debido a la desinformación y al ser la adolescencia, el periodo de mayores cambios en las personas.

Durante el año 2016 más de 6.000 jóvenes fueron intervenidos en centros sanitarios debido a una intoxicación etílica grave, y el Estudio sobre Alcohol y Drogas en España del año 2016 (último informe del que se tienen datos) demuestra que el colectivo entre los 15 y los 24 años es el que más aumenta el consumo de alcohol cada año, con diferencias considerables entre hombres y mujeres ya que los hombres declaran un consumo de alcohol más elevado que las mujeres.

Los datos son preocupantes, pues si antes de cada 6.000 visitas a urgencias se atendía una intoxicación etílica, hoy es una por cada 2.300.

Puesto que la adolescencia es la edad más peligrosa, es muy importante que para evitar el consumo de alcohol tan temprano se tenga una buena relación con los jóvenes. No tener una actitud distante hacia ellos es crucial y sobre todo brindarles toda la información posible acerca del consumo de alcohol y drogas con el fin de evitar males mayores. Todos sabemos lo complicada que es esta edad para una persona por lo que el apoyo y el entendimiento son de gran ayuda para evitar que los jóvenes caigan en lo que no deben.

 

Ayuda

 

Si después de leer este artículo quieres preguntarnos algo, no dudes en contactar con Tibbon, centro de desintoxicación en Granada, te aclararemos cualquier aspecto relacionado con los problemas derivados del alcohol.

Puede ponerse en contacto con nosotros en:

 



[contact-form-7 404 "Not Found"]